Primero, tu forma de trabajar.
Recorremos cómo se vende, se diseña, se cobra o se entrega en tu empresa. Elegimos un proceso por su impacto, volumen y posibilidad de ejecución con las herramientas del negocio. Definimos qué tiene que quedar hecho, quién conoce las reglas y cómo se medirá el cambio. Cerramos un alcance y una estimación de horas.